Año I

Barcelona 15 Junio de 1898

Num. 10

INMUTABLE

AMOR

PAZ

CARIDAD

BONDAD

MISERICORDIA

JUSTICIA

SIN VELO
EL JESUITA BLANCO, FILOSÓFICO, NATURAL, DEFENSOR
DEL DEÍSMO Y CRISTIANISMO VERDAD

Número 10 cénts.

Publicación quincenal

Número 10 cénts.

PRECIOS DE SUSCRIPCIÓN

En Barcelona y provincias: semestre...
Extranjero: semestre............................

1    ptas.
1'50  "

Redacción: Abaixadors, 3º 1ª
Administración: Borrell, 53 bis, tienda

LOS HIJOS DE MARIA
JERUSALÉN Y ROMA
(Continuación)

Como paga el Catolicismo a sus protectores

Dijimos y probamos en otros artículos que el Catolicismo nació del gentilismo, con ayuda del cual y de los esclavos se formó, y a la sombra de la Masonería se desarrolló, y cuando tomó fuerza numérica empezó a pagar los favores destruyendo al gentilismo y procurando hacer esclavo a todo ser que como ellos, no quería dejar de ser deísta en verdad; mas debemos manifestar aquí como pagó a los Masones porque siguen el código cristiano que es como sigue:

CÓDIGO MASÓNICO

Adora al gran Arquitecto del Universo.

Ama a tu prójimo como a ti mismo.

No hagas mal aunque esperes bien.

Deja hablar a los hombres.

Haz bien por amor al bien mismo.

Ten siempre tu alma en un estado de pureza para comparecer dignamente delante del gran Arquitecto del Universo.

No seas ligero en airearte; la ira reposa en el seno de los necios.

Detesta la avaricia; porque quien ama las riquezas, ningún fruto sacará de ellas; y esto también es vanidad.

En la senda del honor y de la justicia está la vida; mas el camino extraviado conduce a la muerte.

Estima a los buenos, compadece las flaquezas del prójimo, huye de los malos, pero no desprecies a nadie.

Habla discretamente con los constituidos en dignidad por sus talentos y virtudes, sinceramente con tus amigos y cariñosamente con los pobres.

No lisonjees a tu hermano, porque le haces traición, y teme a su vez el ser corrompido por la lisonja.

Escucha siempre la voz de tu conciencia.

Sé el padre de los pobres; cada suspiro que tu dureza les arranque será una maldición que caerá sobre tu cabeza.

Respeta al viajero nacional o extranjero; ayúdale; su persona es sagrada para ti.

Evita las querellas, precave los insultos y procura que la razón siempre te acompañe.

No abrigues el orgullo; y recuerda que no hay deshonra o desgracia en ningún oficio o profesión, sino en el modo de ejercerlo.

Lee y aprovecha; ve e imita, reflexiona y trabaja; ocúpate siempre en el bien de tus hermanos y trabajarás para ti mismo.

Sé entre los profanos libre sin licencia, grande sin orgullo, humilde sin bajeza; y entre los hermanos firme sin ser tenaz, severo sin ser inflexible y sumiso sin ser servil.

Justo y valeroso defenderás al oprimido; protegerás a la inocencia, sin reparar para nada en los servicios que prestares.

Exacto apreciador de los hombres y de las cosas, no atenderás más que al mérito personal, sean cuales fueren el rango, el estado y la fortuna.

Si el gran Arquitecto del Universo te diere un hijo, tribútale los beneficios de la instrucción, la práctica de todas las virtudes, y muéstrate siempre con él tierno y bondadoso.

Haz que te tema hasta los diez años, que te ame hasta los veinte, y que te respete hasta la muerte.

Procura inspirarle buenos principios con preferencia a bellos modales, a fin de que te deba una probidad ilustrada, y no una frívola elegancia.

Hazle hombre honrado aunque no sea muy científico.

Parte con el hambriento tu pan; y a los pobres y peregrinos mételos en tu casa.

Cuando veas al desnudo cúbrelo, y no desprecies tu carne en la suya.

No abuses de la debilidad de las mujeres y muere antes de deshonrarlas.

El corazón de los sabios está donde se practica la virtud, y el corazón de los necios donde se festeja la vanidad.

Muestra siempre constancia en tus propósitos por el bien.

Ama a la justicia, desprecia la iniquidad y no juzgues para no ser juzgado.

No olvides que la Masonería tiene su origen desde el primer día en que hubo desgraciados; es decir, desde el principio del mundo.

Su culto es Dios, la Ciencia y la Virtud.

Sus dogmas, la prudencia y el valor.

Sus misterios, la luz y la razón.

Sus preceptos, la caridad por la humanidad y para la humanidad.

Sus ministros, los hombres virtuosos.

Y sus recompensas la propia estimación y el aprecio de todos los hermanos.

Como da a demostrar el adjunto código por que se rige el verdadero Masón ocultamente, no es otra cosa que el verdadero Cristianismo en práctica sin hipocresía alguna. ¿Por qué pues, los que se dan el nombre pomposo de Cristianos han procurado en todos los tiempos su destrucción? porque como buenos idólatras, no pudieron tolerar, ni pueden, que ninguno adore a Dios en espíritu y verdad cual hace todo Masón al rendir homenaje al Rey de los Astros en vez de rendirlo al ídolo custodia, cual ellos hacen por verdadero egoísmo.

Y si alguno creyere que nosotros tratamos de calumniar al Catolicismo registre las historias cual otros hicieron y hacemos y saldrá de toda duda; y que habrá de creer no dudamos, por los hechos tan crueles y astutos de que vamos a tratar, o mejor dicho, copiar, que son como sigue:

Muchas veces, y en varios países, han sido los francmasones objeto de una persecución encarnizada, que por su crueldad y su audacia trae a la memoria la que los Emperadores de Roma hicieron sufrir a los primeros Cristianos. España y Portugal especialmente, como si estos desgraciados países estuvieran marcados por la fatalidad con un sello de reprobación celeste, como si la intolerancia del clero no estuviera satisfecha con toda la sangre que las supersticiones religiosas habían hecho derramar, y precisamente en una época, en que Europa parecía salir de la barbarie intelectual de los tiempos primitivos y en que todos los espíritus se lanzaban hacia una nueva era de regeneración y de libertad, España y Portugal presentaban un espectáculo odioso, aflictivo para la humanidad, y que, en cierto modo podría engendrar el impío pensamiento de que Dios ha negado la libertad al hombre, y que éste no puede conquistarla sino al precio de bárbaras luchas y sangrientos combates.

Todos saben lo que era España al empezar el siglo XVIII; un pueblo sin fuerza y sin energía, dormido bajo el cielo más hermoso del mundo y que nada hacía por sacudir aquel letargo de muerte; un pueblo de frailes y mendigos, y bajo sus desgarrados harapos, en el corazón de aquella vieja población de castellanos altivos, un resto de caballeresca fiereza, conservado milagrosamente a pesar de tanta degradación; una sociedad, en fin, compuesta de elementos heterogéneos que alternativamente se confundían y rechazaban, ofreciendo a las miradas del pensador y del filósofo, el espectáculo más singular a que puede asistir el hombre.

Muchas veces había intentado aquel pueblo reconquistar el lugar que ocupara en la historia durante los gloriosos reinados de Fernando el Católico, de Carlos V y de Felipe II, pero le había faltado, ya que no el valor, la energía.

Estaban ya lejos los tiempos en que los españoles eran los primeros soldados del mundo, mas, a pesar de la impotencia a que se veían reducidos, no habían dejado sus recuerdos de sus pasadas grandezas.

A prestar entero crédito a los emblemas e inscripciones Masónicas, la Masonería existió en Portugal desde los tiempos más remotos.

Sin embargo, parece que la orden no se constituyó realmente en dicho país hasta el año 1727, en que algunos delegados de las Logias de París erigieron los primeros templos.

Inglaterra por su parte, importaba los misterios Masónicos, y en 1735, la gran logia de Londres, había ya constituído muchos talleres de su rito en Lisboa y en las provincias. Estos talleres o Logias empezaron desde luego sus reuniones secretas, en las cuales se encontraban confundidos y se comunicaban frecuentemente masones y protestantes.

El clero portugués se mostró hostil a estas reuniones clandestinas, y no tardó en venir en su ayuda la bula del Pontífice Clemente VII, que lanzaba las censuras de la Iglesia sobre todos los francmasones sin distinción y los entregaba luego al odio de sus enemigos. Las violencias empezaron por el año 1742, bajo el reinado de Juan V.

Los agentes de la Inquisición persuadieron fácilmente al Monarca de que los Francmasones eran herejes y enemigos de la Monarquía, y el Rey lanzó contra ellos la sentencia de muerte. Entre las víctimas que merced a su cualidad de extranjeros se libraron del suplicio, citaremos, especialmente, a los hermanos Coustos, Montón y Bruslé, que habían sido denunciados por la mujer de un lapidario francés y encerrados en los calabozos de la Inquisición.

Sabido es como procedía este tribunal; se les sometía a los tormentos más horribles para arrancarles un secreto; pero se mantuvieron firmes hasta el último momento, y no descubrieron ninguno de los misterios de la francmasonería.

A pesar de esto se les obligó a formar parte de un auto de fe público, celebrado en la iglesia de Santo Domingo de Lisboa.

Juan Coustos fue condenado a cuatro años de galeras, por haber introducido la sociedad de los pedreiros y practicado en ella (francmasonería).

Anatematizada por la Santa Sede Apostólica, Montón y Bruslé fueron condenados a cinco años de destierro del reino, por haber seguido la misma secta.

Bruslé pereció bajo el peso de los malos tratamientos que tuvo que sufrir.

Coustos y Montón, pudieron huír y se refugiaron en Inglaterra.

(Continuará)


A LOS QUE SE DICEN ESPIRITISTAS KARDEÍSTAS


(Continuación)

Sesiones de instrucción

De antemano debemos decir que, hacemos nuestros, los dichos de Kardec y San Agustín, libro de Médiums: "No hay fórmula sacramental, y trataremos de farsante a todo el que quiera imponer la más leve".

Tampoco vamos a criticar vuestras maneras de formar sesiones; vamos a explicar el cómo las preparamos nosotros para que sean, como han sido y son, criticadas por vosotros, aunque no destruidas, por más esfuerzos que habéis hecho para ello y estáis haciendo.

Cuando dos o más nos hallamos reunidos para tal fin, cesan las conversaciones particulares o vulgares.

Como quiera que las sesiones no pueden ser presididas, mejor dicho, dirigidas por hombre ni mujer, se procura buscar al verdadero presidente espiritual, así como saber su elevación sin interés alguno del nombre material, cargo que debe tener el intérprete para ponerse en relación con él por medio del lenguaje espiritual, para dirigir la sesión materialmente y trasmitir a los demás las enseñanzas que quiere dar el presidente, y sobre todo la manera de conocer la Ley y atributos divinos, como fuente de toda comprensión y cumplimiento justo; mas tenemos gran cuidado de que todos aprendan el lenguaje espiritual por dos rezones: 1ª para que comprendan a su guía protector, que es el encargado de dirigirlos espiritualmente; 2ª para que un día no puedan alegar que fueron engañados por nosotros en la dirección de sus almas, y sean responsables de sí mismos todos los que reciben el pan del alma por su propia voluntad, y para tal fin no rogamos, suplicamos ni invitamos a ninguno a que oiga nuestra palabra sin ser pedida por el mismo, cual Cristo y Kardec enseñan.

Tratamos constantemente de la ley porque es la base para toda comprensión espiritual; con tal cumplimiento es todo el mundo cristiano, espiritista y masón en verdad, llegando a comprender la filosofía natural tanto como quiera cumplir aunque no sea su voluntad para ello; mas sin cumplimiento nada comprenderán por mucho que busquen.

Las enseñanzas de los espíritus todas han de estar basadas dentro de la mencionada ley y atributos; por tanto, no creemos tan difícil la comprensión de tan pocas palabras más que para personas que dan cabida en demasía a una, de otras tres que son la antítesis de ellas, orgullo, egoísmo y vanidad; cuando estas últimas entran por medio, llega hasta la imposibilidad de la comprensión espiritual.

No usamos la fórmula de llamar a los buenos espíritus en el momento de la sesión porque comprendemos que el que cree en la verdadera justicia no ha de pedir, mas sí recibir lo que venga, pues como dice Kardec, el mejor pedido es merecer; tan sólo pedimos luz para comprender la verdad, que en la tierra falta con mucha frecuencia; razón por la que encargamos con frecuencia que en la sesión debe estar el cuerpo con todos sus sentidos; mas el alma con los suyos debe transportarse a buscar el nivel de lo justo para no ser engañada y comprender los consejos espirituales que aquí le dan.

De los aportes y fenómenos como materiales no nos preocupamos, porque espiritualmente no pueden existir; los primeros porque a los espíritus no les es dado transportar más objetos que las formas esenciales figurando las materias, como tampoco al hombre le es dado manejar las esencias vitales, cual Kardec señala en el libro de Médiums, pág. 40, partida 19 y 20, y en cuanto a los segundos, sabemos que sólo existen para los que no los conocen, cual sucedió en principio con el vapor y la electricidad a todos los hombres que ignoraban tales adelantos en las ciencias; hoy no son tales fenómenos porque los hombres emplearon sus inteligencias y los comprendieron; nosotros, empleando nuestra inteligencia filosóficamente, buscamos y hallamos los conocimientos, de lo que no comprendemos espiritualmente, para cuya ayuda tenemos a los guías protectores cuando conviene para la ilustración de la humanidad en toda cuestión del alma.

Empleando este mismo método conocemos la elevación de los espíritus con quien tratamos, y según ella recibimos o damos instrucción espiritual, según los casos.

Las preguntas materiales no las admitimos, porque los espíritus no tienen el cargo de dirigirnos ni enseñarnos las cosas del cuerpo, mas sí las del alma. Médiums página 129, partida 303.

Por el mismo método sabemos quién de nuestros hermanos hace buen uso o malo de las instrucciones que respecto al alma recibe y los trabajos que practica, ya en ausencia ya en presencia, y sobre todos a los que llamáis médiums, de los que procuramos que los espíritus necesiten poco de ellos, enseñando el lenguaje espiritual a todos por igual, pues encontramos ajustado a la ley que cada uno ponga su trabajo para saber, como lo pone para comer.

¿Es así como vosotros las preparáis y las ejecutáis? Vosotros debéis decirlo, pues el JESUITA BLANCO no vio más que dos en un mismo local donde presidía un apóstol del espiritismo kardeísta, a las cuales fue invitado.

Corría el año 1887 cuando le invitaron a una reunión, a la cual debían acudir dos doctores de física para hacer experimentos sobre el sonambulismo.

En el local había de 16 a 20 personas; un médium tomó el asiento destinado para los que se habían de comunicar con los espíritus, y dio una relación que nada tuvo de filosófica, y como quiera que los doctores no se presentaran, se concluyó la función, quedando aquellas buenas gentes tan satisfechas como quedan las beatas con el mejor sermón, y quedando todos convidados para otra ocasión que los doctores pudieran acudir. En efecto, ésta se presentó ocho días más tarde.

Los mismos principios; pronto el mismo médium dio a comprender que se hallaba concentrado, mas como en el local se hallaran dos más, también otro dio la misma señal.

Los doctores empezaron sus experimentos queriendo tomar el pulso al primero, que no lo consintió ni menos que le tocaran; pasaron al segundo, y consintió y se ofreció para todo lo que fuese útil a la humanidad.

Concluida la prueba por los doctores, éstos se retiraron y los médiums se despejaron; mas como la demás concurrencia no se hallara satisfecha y en otra habitación se encontrara otro médium, salió el apóstol a llamarlo, y éste se presentó después de haber sido rogado y suplicado; tan pronto se sentó, empezó a hablar con estas palabras, pero dichas con gran energía: "ya estoy aquí", ¿qué queréis? Y como todo el mundo callara, preguntó de este modo: ¿Para qué me habéis llamado? Ninguno contesta; el JESUITA BLANCO (entonces La Cabaña), hizo una seña al hombre presidente para contestar, pero éste le contestó con otra seña negativa; de los otros dos médiums estaba concentrado el uno, pero en silencio; el tercero luchaba para no admitir, y en efecto no admitió. La gente de la reunión se atemoriza como si el primer médium fuera un espectro, de tal manera pronunció estas palabras: "todo lo voy a quemar, todo lo voy a destruir, porque soy el ángel, soy el demonio, soy el diablo, soy Dios mismo; ¿y para vosotros quién soy? el demonio, ¿no es verdad?"

Y habiendo contestado El JESUITA BLANCO, no, saltaron todos los hombres y mujeres (menos una), cual si todos hubieran sido tocados por un resorte; mas como el presidente hombre negase la discusión que buscaba el espíritu, éste se retiró dejando al médium tan mal parado que prometió no volver a concentrarse más si una sola vez le volvía a suceder un caso igual, y tanto los que presidían cuanto los que presenciaban, tomaron al tal espíritu por uno de los más ignorantes y verdaderos demonios.

Mas ¿qué había observado EL JESUITA BLANCO en todo ese tiempo? Desde el principio entró en relación con el espíritu presidente y cuatro más que se habían situado sobre una mesa-velador que se hallaba en medio del local, y a la pregunta ¿qué debo esperar de esta sesión? le contestaron de este modo: "espera"; mas luego, cuando marcharon los doctores, le dijeron: "si el instrumento que voy a tomar me responde, formaremos discusión entre los tres, te llamaremos a ti y haremos ver a estos hermanos que no es ese el camino que deben seguir para aclarar la luz del alma; mas si no me responde destruiremos todos sus deseos por el mal uso que hacen de los conocimientos que tienen del espiritismo." Y en efecto, las personas que en el local se hallaban, cada cual pensaba a su modo; quien creía que los espíritus son ángeles, quien demonios, quien Dioses; ¿qué mejor ocasión podía presentarse para que se diera la debida instrucción? Mas ¿cómo conseguirlo cuando los instrumentos no contestan? Preguntar al músico material qué notas sobresalientes puede tocar con un instrumento que no responde a su voluntad y saber, y os contestará que ninguna. ¿Es que aquel médium no estaba acostumbrado y probado no saber cumplir como tal? No; nosotros teníamos probada su fidelidad y con los mismos espíritus en varias ocasiones, pues hubo ocasión de empezar con esta palabra M. Cº.... en lo más sagrado que podéis pensar, aclarándola luego que comprendió que no lo tomábamos por engañador, y concluir por una de las mejores instrucciones espirituales que puede caber por medio de instrumentos; esto es lo que puede adelantar el verdadero espiritismo con instrumentos caprichosos y los que en medio de las comunicaciones presentan objetos materiales sacados de entre sus vestidos, como nos consta que ha sucedido en Alcoy y en la Unión Kardeciana de Barcelona, lo que no nos podrá revocar estos últimos centros; como de la sesión trascrita por Amalia Domingo y Soler, y por tanto, decimos repetidamente:

Hermanos materialistas, recoged las ciencias y las sesiones de experimentación; mas los espiritistas recojan la filosofía, que sin ella no hay espiritismo posible, por ser el lenguaje del alma, y Dios no es menos que el hombre.

Se continuará (=1=)


UNA DISCUSIÓN

Entre un católico que pretende ser cristiano y un cristiano que renegó del catolicismo; sabio el primero —según los hombres— e ignorante el segundo.

(Continuación)

Una entrevista de las varias prometidas o sea conferencia

Católico.— Hermano Pedro, vengo a cumplir mi palabra de que nos volveríamos a ver, y al propio tiempo que te doy las gracias por el consuelo que mi alma ha recibido, a suplicarte que me permitas venir, siempre que no te sea molesto, a conferencias contigo, pues mi alma necesita alimentarse, y sólo tú eres capaz de darle los que ella necesita. ¿Me concederás tal favor?

Renegado.— Si no te lo concediera faltaría al más sagrado de mis deberes, y comprenderás que quiero cumplir; pero no será para que tu alma se alimente de mi pan tan sólo, sino para enseñarle a que busque otros manjares más adecuados a su estado de debilidad, en seres más inteligentes que yo, y que son encargados del caso.

C.— Creo que por el momento no debo separarme del camino que tú me traces, y lo creo doblemente, pues que así me lo ha indicado un ser que no conozco, pero que su brillantez me satisface y su nivel también.

R.— Espera que consulte... Bien, quedamos conformes; puedes disponer de cuanto poseo, en los momentos que los trabajos materiales lo permitan, en donde quiera que nos hallemos; procura por de pronto enterarte del corto escrito que está en tu poder, que, después del cumplimiento de la Ley, es el mejor camino que puedes andar, y todo aquello que no alcance a tu comprensión, pregunta o pídeme ayuda.

C.— No comprendo bien la frase de: pregunta o pídeme ayuda. ¿Son dos o es una sola?

R.— No dudes que son dos, mas si no las comprendes, te las explicaré: Nosotros preguntamos a nuestros superiores cuando queremos saber las cosas que ignoramos respecto del alma, y recibimos contestación por el mismo conducto que hacemos la pregunta; mas también pedimos ayuda en varios casos, como, por ejemplo, cuando obramos caridad o pretendemos llevar alguna buena obra a feliz término, porque nos consideramos débiles para el caso mientras en la materia nos hallemos encerrados.

C.— Bien; pero vosotros os comprendéis porque ya estáis prácticos, tanto en el lenguaje como en la manera de llamaros; mas a mí me es indispensable verte para poderte hablar y comprender.

R.— Para las cosas del alma nos comprendemos sin vernos ni tocarnos, siempre que cuando quieras llamarme para tal fin me busques en el centro Solar.

C.— Pero si estás en la tierra, ¿por qué te he de buscar allí?

R.— Porque sólo por aquel conducto te contestaré; puesto si me llamas por otro no puedo oírte, porque sólo por allí tengo teléfono.

C.— Me admira tanto cuanto te estoy oyendo, que, aunque me llames impertinente, te he de preguntar: ¿es posible que en el Sol haya teléfonos?

R.— Todos, al ser creados y separados de aquel centro a recorrer la pluralidad, dejamos allí un hilo que, como fluídico, nos sigue a todas partes para podernos comunicar con nuestro Creador. ¿Qué nombre le daremos para que me puedas comprender, puesto que allí no hay nombres en las cosas, porque no se necesitan?

C.— Tienes razón; llamémosle teléfono; pero ¿es posible que tú me comprendas estando aquí encarnado y me contestes a las preguntas que te haga con respecto a las cosas del alma?

R.— Sólo a tales preguntas te contestaré en justicia; mas si me las haces materiales saldrás engañado casi siempre; pero, no obstante, no está de más que materialmente tengamos algunas conferencias para que te vayas instruyendo; y pues que yo puedo disponer de corto tiempo, por mis ocupaciones materiales, te presentaré a otro hermano que dispone de más tiempo, y espero os comprenderéis provisionalmente.

C.— Como creas más conveniente, siempre que el sujeto se halle en actitud de poderme instruir. ¿Quieres decirme su nombre?.

R.— Lo conocerás con el de Caracol.

C.— ¡Nombre extraño!

R.— ¿Qué te importan los nombres? y, sobre todo, es el que le pertenece por su paso tardo, pero seguro.

C.— ¿Podré hacerle tantas preguntas como a ti?

R.— Sí, y seguro que te contestará en justicia, según su comprensión, reservando la contestación en aquello que no esté en la certeza segura.

C.— Pues me veo en la necesidad de hacer varias, porque a pesar de que en nuestras conferencias me has dado pruebas convincentes de todo, la confesión y la reencarnación me preocupan en demasía, de que en tantos siglos que han transcurrido de cristianismo no se haya declarado el segundo y prohibido el primero por absurdos.

R.— No estás en lo cierto, como dentro de poco te lo probará Caracol con datos históricos e irrecusables.

Caracol y Católico sabio


Caracol.— ¿De qué queréis que tratemos primero?

Católico.— Del perdón de los pecados.

Caracol.— Mateo, en cap. 12, v. 31, dice: "Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada a los hombres." Epístola de Pablo a los romanos, cap. 8, v. 32: "El que aún a su propio hijo no perdonó, antes lo entregó por todos nosotros;" y en el cap. 11, v. 21 de la misma: "Que si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco no perdona." En el cap. 14, v. 12, dice: "De manera que cada uno de nosotros dará a Dios razón de sí." Cap. 2, v. 11: "Porque no hay acepción de personas para con Dios".

Deuteronomio, cap. 24, v. 16: "Que los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por sus pecados".

El Diccionario Apostólico, compuesto por el M.R.P. Fray Jacinto Montarcón, tomo 14, en su pág. 52, dice así: "¡Qué extraño espectáculo, exclama un padre de la Iglesia, parafraseando el Evangelio de la Cananea (San Agustín), el poder del cielo cede al poder de una mujer! ¿Un Dios, si me es permitido decirlo así, se muestra débil hasta dejarse vencer por la fuerza del hombre, y el hombre se hace fuerte hasta poder vencer la omnipotencia de un Dios? ¡Yo no puedo volver en mí de mi asombro! Y añade: ¡Una criatura desarmar a su Criador!" En la 619 y 620: "Pero ¿qué quiere darnos a comprender Jesucristo cuando le dice a una mujer pecadora: Tus pecados te son redimidos? San Cirilo creyó que, efectivamente, él tenía poder para perdonarlos. ¿Pero qué entendió Jesús, cuando hablándole de esto al Fariseo, le dijo: Que se le habían perdonado muchos pecados porque ella había amado mucho?

Todos los que estaban presentes se admiraron cuando oyeron a Jesucristo declararle a aquella mujer la remisión de sus pecados; porque ellos sabían muy bien, dice San Agustín, que el hombre no tiene tal poder, y por eso dice Jesús: Mujer, tu fe te ha salvado, tu cumplimiento a la Ley; y añade: al que poco se le perdona, poco ama, poco amó. (=2=)

Ahora bien; si no hay perdón de pecados, como lo prueba lo expuesto, ¿para qué confesores que los perdonen?

Pero veamos lo que dice Pablo a los romanos en su cap. 2, v. 6: "Que cada uno pagará según sus obras;" y Marcos, 4 - 24, dice: "Mirar lo que oís: Con la medida que medís os medirán otros, y será añadido a vosotros los que oís".

Con lo que queda demostrado, que los pecados son todo lo malo que hacemos a nuestros semejantes, y el perdón consiste en todo lo bueno que hagamos a los mismos, superando a lo malo. Todo es obra de nosotros mismos; mas téngase en cuenta que hablamos de pecados espirituales, y para comprenderlo, téngase presente también lo que dice Pablo a los Corintios, en su Epístola 1ª, cap. 2, v. 14: "El hombre animal (materializado) no percibe las cosas que son del espíritu de Dios, porque le son locura y no las pueden entender, porque se han de examinar espiritualmente." Además, que en el Padre nuestro que enseña Roma, dice: que el Padre nos perdone como nosotros perdonemos, con lo cual pedimos la exacta justicia.

(Se continuará)


¿QUIÉN ES EL DEMONIO?


(Continuación)

¿Qué os parece? ¿Creéis también que esto es obra del que llamáis vuestro esposo? En tal caso estáis mal creídos, puesto que esto es obra del rey David, y como toda ley judaica o mosaica, Cristo la derribó cuando dijo que de diez Mandamientos sobraban ocho y se quedó con dos: "ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo," causa por la que los sacerdotes pidieron que fuera crucificado como consta en la Biblia, y como consta también haber dicho que amemos a nuestros enemigos, pues amando sólo a nuestros amigos bastante pagados quedamos con su amistad.

¿Comprende ya la humanidad quién son los espíritus rebeldes a Dios? pues el que desee más aclaraciones use el lenguaje del alma y consulte con su verdadero Padre y hermanos, y no dude, que hallará aclaración justa a sus dudas; mas ¿creéis que es ignorancia la que les obliga a obrar de este modo? No es posible, como podréis ver por los justificantes que a continuación iremos presentando, tanto de historias públicas, cuanto de privadas; puesto que el diablo, ángel o como queráis llamarlo, se ha propuesto descubrir los hechos de los demonios. ¿Puede el catolicismo negar la relación de los hombres con Dios y los habitantes de otros mundos?

No, por cuanto son muchos los datos que hallamos en los textos que él mismo llama sagrados, que justifican la imposibilidad de negarlo.

Empezaremos por el año 157 que Pío manda celebrar la Pascua el domingo, en vez del sábado, porque así se lo había revelado un ángel vestido en traje de pastor, a su hermano Hermes.

La doctrina del Padre Astete (la auténtica), aprobada por Roma, dice (textualmente): ¿Cuántas maneras hay de orar? Dos. ¿Cómo se llaman? Una mental y otra vocal. ¿Cuál es la mejor? La mental. ¿Por qué? Porque con la mental se habla con Dios como con la vocal con los hombres; mas veamos lo que nos dicen los Evangelios, haciendo caso omiso de todo el viejo testamento para que no nos traten de Hebreos, a pesar de Adán, Noé, Moisés y de otros muchos Patriarcas que en él hablaron con Dios; empecemos por Mateo que en su cap. I, ver. 20, habla el ángel con José y le dice que no abandone a su mujer.

En el 21, le dice que María parirá un hijo y debe ponerle por nombre, Jesús.

El 23, dice que ya estaba anunciado por el Profeta.

Capítulo II. Los pastores vieron en Oriente una estrella que les anunció haber nacido Jesús, y fueron y le adoraron.

Estos mismos pastores tuvieron revelación por un ángel, para que hicieran el regreso a su país, por distinto camino del que habían traído.

Que José tuvo también revelación para que marchara de allí, porque Herodes quería matar al niño; que luego de morir Herodes, dijo el ángel otra vez a José, que volviera a la tierra de Israel.

Cap. III, ver. 17. Que se oyó una voz del cielo que decía: "Este es mi hijo amado, en el cual tengo contentamiento".

El capítulo 17, nos dice que Jesús se transformó delante de Pedro, Juan y Jacobo, y que su rostro resplandeció como Sol y sus vestidos fueron blancos como la luz, y que aparecieron Moisés y Elías y hablaron con él; que una nube de luz los cubrió cuando hablaban, y se oyó una voz que decía: "Este es mi hijo amado, en el cual tomo contentamiento".

28. Nos dice que el ángel estaba vestido de blanco, sentado sobre el sepulcro de Cristo, el cual dijo a las mujeres que había resucitado.

Que las mujeres marcharon corriendo a manifestar la resurrección a los discípulos, y Jesús sale al encuentro diciendo, Salve; aquellas abrazan sus pies y él les dice: No temáis, etc.

Que como algunos de los discípulos dudaron cuando lo vieron de nuevo en Galilea, Jesús les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra; por lo tanto, id y doctrinad a los gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he enseñado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del siglo.

También dejamos la Apocalipsis por ser demasiado vulgar; pasemos a otros datos más ocultos, como por ejemplo: El desposorio Espiritual, según el Diccionario Místico del Padre Juan Bautista Sacaranelli, de la compañía de Jesús, en su tomo 1º:

81. Dice San Buenaventura, que el don del consejo se comunica en grado eminente a aquellas personas que han llegado al estado de unión con Dios, y que los Místicos llaman de Matrimonio Espiritual; por eso gozan siempre éstas, o casi siempre, de hacer la voluntad de Dios con sus operaciones.

349. La unión mística de Amor, es una obra de puro Espíritu, por lo cual el humano se une con Dios y se transforma en Él; lo que no puede hacerse sino con actos purísimos.

350. Los teólogos convienen en que la tal unión, es el acto de contemplación más perfecto que se concede en la presente vida.

Sacaranelli, de acuerdo con Ricardo de San Víctor y el Padre Álvarez de Paz, dicen, que el sueño espiritual consiste en un amor fervientísimo y nacido de la embriaguez perfecta, por la cual la voluntad, dejando todos los convencimientos, se abandona y adormece entre los brazos del divino esposo, y añade una reflexión para mejor inteligencia de las oraciones (nosotros decimos meditaciones), y es que, la unión como grado de oración más elevado, no puede decirse sueño del alma, porque el entendimiento del alma está muy despierto para entender las grandezas divinas; antes es tanta la luz y la inteligencia que se le comunica, que la suspenden del todo, y por eso es grande la diferencia entre el sueño y la unión de amor.

523. El alma, por medio del don del entendimiento, conoce las perfecciones de Dios y las penetra con claridad, pero no ya con maridad y deleite, siendo esto propio del don de la sabiduría, y se llama tal, porque es una ciencia sabrosa. Supongo que el alma no puede llegar a poseer a Dios del modo que puede poseer de nosotros la vida presente, hasta que llega a un cierto grado sublime que Sta. Teresa y Juan de la Cruz, y comúnmente los Doctores Místicos llaman Matrimonio Espiritual con Dios, porque entonces sólo se hace entre Dios y el alma, una unión estable, aunque Dios la una consigo con algún vínculo de amor, aunque la levante con éxtasis y con raptos, aunque la atavíe con adornos de esposa, siempre, pasados los tales favores, torna ella a su antigua red; siempre tornan las ansias y pruebas de verdadero amor; cuando llega al tálamo de los divinos desposorios, entonces toma Dios de ella y ella de Dios; entonces concluyen las ansias porque el alma se queda para siempre con Dios en una perfecta tranquilidad.

541. Antes de pasar a explicar en qué consiste la unión mística a que suele Dios levantar aquellas almas que han sido ya purificadas de varias maneras, tengo por bien el declarar ciertos toques suavísimos que Dios suele hacer en sus espíritus, y son también éstos un grado de meditación alta e infusa, por dos razones: la primera, porque estos toques pertenecen a la dicha unión y no se conceden a otros que aquellos que han sido sublimados de Dios a la unión de amor, como dice San Juan de la Cruz.

La segunda, porque la inteligencia de estos asuntos dará mucho para entender qué cosa sea la unión mística de amor que se deberá declarar después y servirá como de fundamento y de base a la tal noticia.

(Continuará)

Imp. de P. ORTEGA, Aribau, 13 - Barcelona

Volver
Periódico filosófico Jesuita Blanco
Deísmo, Cristianismo y Espiritismo

Fin
Periódico Jesuita Blanco nº 10

Siguiente
Periódico filosófico Jesuita Blanco nº 11


Subir al inicio de esta página:
Periódico filosófico Jesuita Blanco número 10

Notas a pie de página:
Periódico Filosófico El Jesuita Blanco defensor del Deísmo, Espiritismo y Cristianismo verdad - Nº 10

=1=
Información incorporada por los editores de esta Web
El tema que se estaba desarrollando no tiene continuidad al suspenderse la edición del periódico EL JESUITA BLANCO, aunque en el periódico figure: <<se continuará>>.

=2=
Amor, paz y caridad es la Ley, y con su ejecución, el perdón.

Volver
Periódico filosófico Jesuita Blanco
Deísmo, Cristianismo y Espiritismo

Fin
Periódico Jesuita Blanco nº 10

Siguiente
Periódico filosófico Jesuita Blanco nº 11


Subir al inicio de esta página:
Periódico filosófico Jesuita Blanco número 10